Quevedeando

28.09.2016 20:26

Quevedeando.

Érase un hombre a su sillón pegado,
de ego comparado al mundo entero,
érase por ser, su propio prisionero,
y quien le aplaudió, lo vende en el mercado.

Érase un larguirucho al No enganchado,
érase también lo que no quiero,
pues piensa que lo quieren por valerlo,
sin saber que es tan solo utilizado.

Pensó que era el rey y es el asesino
de su propio jardín, capullo en mano,
haciéndolo por ego y no por tino.

España en paro por sus noes repetidos,
hasta una saciedad que ha cansado,
hasta la gente de su propio partido.

Moncho Borrajo