poema

05.06.2016 20:18

Una tarde quise irme al mar
con Alfonsina,
y una mano sujetó mi cuerpo.
La oscuridad no dejaba ver la vida,
y la tristeza se sujetó a mis piernas.
¿Algo tenía que valer mi vida?
las risas conseguidas tantos años,
tantas ilusiones compartidas.
A los que amé y amo
no lo entenderían.
La culpa no era de nadie,
solo mía,
No me di cuenta en el mundo que vivía.
La culpa no es de nadie,
es solo mía.
Hoy miro el mar de otra manera,
y la altura desde la azotea, 
me he dado cuenta 
que si soy necesario,
al menos para mi 
en mis adentros.
Una tarde quise irme al mar
con Alfonsina,
pero entré en mi muro para despedirme,
y un petirrojo me susurró al oído
¿Que hago yo sin ti?
y no me ido.