poema X

06.07.2014 18:37

 

No juegues con mi silencio,
que mis gritos son del alma,
y no necesitan micros,
para traspasar la calma.

Mi verdad es lo que soy,
hombre, mujer y persona,
mi lucha es la de siempre,
la que defiende mi honra.

Si me tienes que juzgar,
cómprate antes un espejo,
que nunca encontrarás,
nuestra alma en tu reflejo.

Cuida tu casa y tu hacienda,
que respiran malamente,
hay drogas que siendo blancas,
son un infierno presente.

Quien no es feliz en su cama,
mira mal a los de enfrente,
pensando que en la otra acera,
la vida es diferente. 

Yo no fui al orgullo gay,
mi orgullo es anual,
júzgame como trabajo,
no por el placer anal.

Por mucho que me prohibas,
mi voz siempre sonara´,
porque mi micro es la vida,
y un canto a la libertad.
Foto: No juegues con mi silencio,
que mis gritos son del alma,
y no necesitan micros,
para traspasar la calma.

Mi verdad es lo que soy,
hombre, mujer y persona,
mi lucha es la de siempre,
la que defiende mi honra.

Si me tienes que juzgar,
cómprate antes un espejo,
que nunca encontrarás,
nuestra alma en tu reflejo.

Cuida tu casa y tu hacienda,
que respiran malamente,
hay drogas que siendo blancas,
son un infierno presente.

Quien no es feliz en su cama,
mira mal a los de enfrente,
pensando que en la otra acera,
la vida es diferente. 

Yo no fui al orgullo gay,
mi orgullo es anual,
júzgame como trabajo,
no por el placer anal.

Por mucho que me prohibas,
mi voz siempre sonara´,
porque mi micro es la vida,
y un canto a la libertad.