Mayo.

18.07.2014 21:05

Mayo fue terrible. Todo de juntó para hacer que los teatros de Madrid, se quedaran casi en silencio. El Fútbol, el tenis, los toros y ese calor que llenó las calles de gente con ansias de sol. Un comienzo de neumonía me hizo trabajar todo el mes y parte de junio, con tos, y un malestar fuerte, hasta llegar a perder 6 kilos. Pero tenía un contrato y no podía dejar de cumplirlo. Al terminar me tiré tumbado casi dos semanas del agotamiento físico que tenía. Aunque no estaba el teatro lleno, conseguí poner en pié al público todas las noches, en compañía de Lucía. Un día trabajamos para 50 personas , y he de confesar que al principio me costó muchísimo , pero al final los bravos sonaran en el Muñoz Seca. A mis 64 años cuesta esta lucha, pero vivo en España y aquí el reconocimiento parece que no es un plato de a diario. Espero que el invierno venga bueno de trabajo, lo necesito y lo deseo. En mi cabeza ya está un nuevo espectáculo y en mis manos el comienzo de la escenografía. Parar es morirse un poco.