Hoy tengo el alma...

16.02.2016 20:31

Cierro los ojos y dejo que la radio me traiga un concierto de piano como si necesitara música para entender la vida, mi vida. Parece que a estas edades, uno tiende a recordar con más claridad la infancia y lo vivido; los olores, las sensaciones en las vacaciones de verano, cuando el tiempo parecí a eterno y los días duraban siglos. Se nos van los amigos y la familia y uno se queda sentado en el sillón de los años, como si se hubiera terminado la pelí cula y no quisiera irse a su casa, porque en ella ya no están aquellos que amabas, los que se preocupaban por ti. Es entonces cuando te das cuenta que la vida se ha ido en un suspiro, en un no me di cuenta, y no puedes hacer nada. ¿Recuperarla? NO, eso es una estupidez, saber que la has vivido pero... Me gustaría contarle a los que no han soñado que si se cumplen algunos sueños, pero no todos claro. Hay veces que cuando vuelvo a las ciudades en donde he vivido de joven, parece que aú n estoy en aquella edad de la inconsciencia, de la prisa por crecer y vivir a bocanadas como si se todo terminara en un segundo. Hoy una cierta paz de espíritu me hace saber muchas cosas, pero no tengo el hijo a quien contarle ni el nieto que me admira como si fuera una super estrella, todo lo vivido y sentido. La suerte es que existen estas cosas del internet y esto del facebook, que nos convierte en contadores y escuchantes de las cosas de los otros. se, y esto no es pedantería , que hay muchas personas en este muro, que leen lo que escribo y hasta dicen que les sienta bien, o es un aire fresco; algo que me hace sentir muy importante como ser humano, y al mismo tiempo que hace crecer interiormente como persona, al tener consciencia de que unas palabras tras de otras, puestas con el corazó n en la mano, pueden hacer que la farmacia de la vida nos regale un poco de paz. Hoy me apetece escribir estas cosas, cosas mí as y de todos, porque muchos, má s de los que piensan, sienten lo mismo y no pueden expresarlo como lo hacen aquellos a los que los dioses nos dieron un cierto toque de locura por la humanidad y los seres humanos. sigue sonando el concierto de piano y mi alma se serena mientras mis dedos teclean el teclado tecleante de emociones tranquilas, de aquel que empieza a comprender un poco la vida, solo un poco, y para eso he tardado 66 años, un curso demasiado largo para lo corta que es nuestra vida. ¡Gracias por leerlo!