Hola papá.

17.02.2015 14:55

Hola papá:Ayer le escribí a mamá, me imagino que ya lo sabes, porque te cuenta todo, aunque algún secreto hemos tenido mucho tiempo, pero tu me entendistes en seguida. En esta foto, yo no estaba, era solo un amor de los luchadores, que en vez de marchar a Venezuela como los tíos, os quedasteis en Vigo peleando por salir adelante. Se que te encantaban los niños, por eso siento mucho no poder haberte dado un nieto, que la vida es así de cabrona. Gracias por enseñarme a ser un hombre honrado, que no cambia de chaqueta, aunque tu fueras un excelente sastre. Me faltaron muchos besos por darte, pero sabes que siempre has estado en mi corazón y en mis recuerdos más bonitos, cuando caminábamos de Maceda a Molgas los tres cantando por la carretera. Tus ojos azules claros te los envidié siempre y mamá comentaba que yo no era hijo vuestro, que me había vendido un gitano. ¡Gracias! ¡Como has querido a mamá! hoy me han dicho por la calle, que cada vez me marisco más a ti, y me he sentido como un pavo real, plumas aparte, jeje, ya me entiendes, Todo el barrio te recuerda con mucho cariño por fuiste un hombre maravilloso, un poco presumido, pero siempre muy elegante. Cuida a mamá, y si juegas a las cartas, no te enfades, que tienes muy mal perder. Me alegré mucho que te fueras de un infarto, tu tenías mucho miedo al dolor, después de ver lo que pasó mamá con su maldito cáncer, fue un premio a tu vida. otro día te cuento más. Que paséis un buen día, o como le llaméis por ahí. Tu hijo Moncho

Hola papá:Ayer le escribí a mamá, me imagino que ya lo sabes, porque te cuenta todo, aunque algún secreto hemos tenido mucho tiempo, pero tu me entendistes en seguida. En esta foto, yo no estaba, era solo un amor de los luchadores, que en vez de marchar a Venezuela como los tíos, os quedasteis en Vigo peleando por salir adelante. Se que te encantaban los niños, por eso siento mucho no poder haberte dado un nieto, que la vida es así de cabrona. Gracias por enseñarme a ser un hombre honrado, que no cambia de chaqueta, aunque tu fueras un excelente sastre. Me faltaron muchos besos por darte, pero sabes que siempre has estado en mi corazón y en mis recuerdos más bonitos, cuando caminábamos de Maceda a Molgas los tres cantando por la carretera. Tus ojos azules claros te los envidié siempre y mamá comentaba que yo no era hijo vuestro, que me había vendido un gitano. ¡Gracias! ¡Como has querido a mamá! hoy me han dicho por la calle, que cada vez me marisco más a ti, y me he sentido como un pavo real, plumas aparte, jeje, ya me entiendes, Todo el barrio te recuerda con mucho cariño por fuiste un hombre maravilloso, un poco presumido, pero siempre muy elegante. Cuida a mamá, y si juegas a las cartas, no te enfades, que tienes muy mal perder. Me alegré mucho que te fueras de un infarto, tu tenías mucho miedo al dolor, después de ver lo que pasó mamá con su maldito cáncer, fue un premio a tu vida. otro día te cuento más. Que paséis un buen día, o como le llaméis por ahí. Tu hijo Moncho