EN CANARIAS.

03.09.2013 17:52

En Canarias. En mi casa. El silencio solo es molestado por la lejanía de los coches y de cuando en cuando el grito de alguien que está en el campo y quiere decirle algo a otro que pasa cerca. HOY EL SOL LO BAÑA TODO Y EL MURMULLO DE LAS HOJAS DE LAS PALMERAS PARECE ACOMPASAR MI VIDA. SOLO HAY UNA SEMANA DE DESCANSO. Sentado en el pequeño porche blanco, dejo que mi alma se escape y se pasee por donde ella quiera. Es entonces cuando me entran ganas de vender lo que tengo en Galicia y venirme a vivir a esta casa, sin que nadie se de cuenta de ello y dejar el mundo del teatro. Es imposible seguir manteniéndose tal y como están las cosas, y parece que no va a cambiar y si lo hace será pan para hoy y hambre para mañana. ¿Que es más importante el aplauso o mi vida? eso me pregunto y claro está gana por puntos mi vida, que se me escapa a pasos agigantados sin que pueda decir que la he vivido. Si viví,¿ pero a que precio? Tengo unas pequeñas deudas que pagar que no son axfisiantes, pero no se si tendré el valor de hacer lo que llevo pensando hace ya unos años. La muerte de mi padre y la política de este país me hacen sentir desencantado y sin ganas de luchar contra una sociedad egoista y drogada por el dinero, el fútbol y el sexo. El petirrojo me mira desde una rama de un árbol cercano y tuerce la cabezza como queriéndome entender sin conseguirlo. Interiormente tengo paz, una paz desconocida en mi, que me hace ver las cosas desde otra distancia y otro punto de vista al de hace unos años. Hoy ya puedo decirlo, el caso de Rosa Valenty, me ha hecho mucho daño interno. Aquí nadie pide perdón. A veces como a muchos españoles de hoy día, me entran ganas de empezar a romperlo todo, ante la impotencia que siento, pero se que con eso no arreglo nada y dejo que pase ese momento. Esto es una lucha diária contra un viento que no me deja caminar hacia adelante y que si me relajo me arrastra hacia la desesperación. La brisa suave camina por el jardín como una niña traviesa y mi alma se deja encandilar, sabiendo que dentro de unos días estaré en Ourense en el teatro y luego en Barcelona, trabajando para que estos señores puedan robarnos cada día el sudor de nuestra frente. Este país es todo una mentira, un conjunto de falsedades y corrupciones que solo tienen cura haciendo un barrido total y desesperado. Desde el obrero al patrón no hay ética, todo vale para tener más dinero, sin darse cuenta de que esto es efímero y con fecha de caducidad. A lo mejor con una mochila de pueblo en pueblo, haciendo reir por lo que me quieran dar, sería más feliz. El petirrojo me ha mirado con asombro y se ha ido a otra rama.