Amigo petirrojo.

21.02.2013 12:58

Amigo petirrojo: apareciste en mi vida de forma inesperada hace ya unos años. Hoy quiero dirigirme a ti, porque se cumplen doscientos escritos en este bloc que comenzó sin apenas darnos cuenta, entre las ramas de un bosque de soledades, incomprensión, y sobretodo de cambio de estación, que siempre afecta mucho. Mi estación más dura fue la muerte de mi padre, y todo lo que vino detrás, pero tu compañía ha sido el acicate para continuar viviendo contando con los demás. Los años pasan sobre mi como si fuera una piedra en el río, que comenzó teniendo muchas aristas y ahora cada vez más parece un canto rodado.

Me gustaría verte un día en tu terreno, en un bosque, un jardín, en esos sitios donde tu te paseas confiado en el ser humano, el mismo que destruye los bosques y convierten el mar en una cloaca repleta de desechos. Querido amigo: Gracias por compartir este tiempo conmigo, por dejarme contarte todas estas cosas que a nadie importan, al menos eso pensaba yo en un principio, pero parece ser que no soy el único loco que necesita un pájaro en su vida. Este vómito casi diario ha sido un poco mi salvación en un mundo que cada vez se hace más materialista y falto de ideales. Hay algo que me dice todo el mundo: ¡No cambies! y yo realmente ya no puedo cambiar. Me gustaría ser más frío, menos visceral, ver las cosas con más distancia, y que no me afectaran tanto las cosas de los demás, pero... El eterno pero de los gallegos. Ni puedo ni quiero cambiar, lo que quiere decir que me tendrás que aguantar todavía mucho tiempo más. Cuéntale a tus polluelos que siempre seré su amigo como lo soy contigo, y que espero que el día de mañana alguno de ellos sea tan amigo como tu lo eres. Eres muy grande y al mismo tiempo un pequeñajo encantador. Tu amigo Ramón.